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Fé Cristiana

Programa de la Casa de Formación Santa Clara

Este programa, pretende ser una ayuda en nuestro constante peregrinar hacia Dios. Se trata de un camino y esfuerzo conjunto, comunitario: las Formandas buscaran responder al proyecto que Dios tiene para ellas, y la Congregación pondrá a su alcance los medios necesarios para ayudarlas a discernir.
Se les anima a configurarse con CRISTO a través de los rasgos más propios de nuestra formación y de nuestra vivencia Franciscana, como por ejemplo: la entrega y alabanza a Dios desde la propia realidad, la búsqueda y el deseo constante de Él, el cultivo de la interioridad, la contemplación y la actitud de discernimiento para responder fielmente a lo que el Señor nos pida, la minoridad, la sencillez en el actuar y en la caridad, lo cual debe hacerse vida en cada una de las hermanas formandas.

OBJETIVO GENERAL.

Acompañar y ayudar a las jóvenes en su descubrimiento, asimilación y profundización de la llamada que Jesús hace a seguirlo, viviendo una intensa experiencia de fe y de  vida comunitaria dentro de un ambiente Franciscano de alegría y sencillez, fraternidad y desarrollando plenamente su personalidad en un proceso de formación integral que le permita optar por vivir su vida en CRISTO POR EL ESPÍRITU.

IDEAL.

La vida Religiosa, es un modo particular de vivir la vocación cristiana, tiene como fundamento y fin la unión con Dios en el seguimiento de CRISTO a través de los consejos evangélicos de pobreza, obediencia, castidad.
La vida religiosa brota de ese gran don, en el cual se fundamenta.   Supone es una respuesta concreta, un camino por recorrer para unirnos cada vez más a DIOS. Dando sentido a nuestra vida, siguiendo a CRISTO.
Seguir a Cristo como religiosa es tratar de vivir como Él vivió, es decir, como alguien que solo a DIOS pertenece.  Ese es el sentido de la castidad, pobreza, obediencia y consagradas, por lo que nos comprometemos a vivir. 
Pero no estamos solas.  Vivimos en comunidad de hermanas, donde formamos una sola familia con un estilo y carisma particular;  que hemos heredado de San Francisco, Santa Clara, y nuestra fundadora:  MADRE BERTA  ACUÑA RUIZ, y cada día tratamos de ser fieles a estos principios.
 
TRES ETAPAS QUE DISTINGUEN EL PERIODO FORMATIVO:

El aspirantado: etapa inicial donde la joven inicia el proceso de conocimiento de la congregación, carisma, apostolado.

EL postulantado: tiempo cuando la joven, con ayuda de la maestra, profundiza su llamada, y descubre la voluntad de Dios.  Se trabaja: el área espiritual, humana, teológica.
 
Noviciado: periodo de experiencia, de oración prolongada.  La novicia profundiza en el conocimiento y amor a JESUCRISTO.  Este proceso es de dos años, de los cuales seis meses brindan servicio en una de las  casas de apostolado, como parte de su experiencia.